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Santa Fe sienta precedente con un impuesto ambiental a cerealeras

En el Presupuesto 2014, Santa Fe incluyó un impuesto verde a cerealeras para ciencia y tecnología. Grava más alquileres de inmuebles rurales y urbanos. Sube Impuesto Inmobiliario.

Por Dolores Olveira

La provincia de Santa Fe sienta un precedente importante al incluir en el proyecto de Presupuesto 2014 la creación de un nuevo impuesto ambiental que grava especialmente a las cerealeras. Este tipo de gravámenes empieza en una jurisdicción y, si funciona, rápidamente se extiende a las demás.
El proyecto de Presupuesto santafecino crea un nuevo tributo para financiar las investigaciones en ciencia y tecnología, un “impuesto verde” que abonarían las empresas productivas instaladas en la provincia, dirigido principalmente a las cerealeras”, explicó Nancy Eterovich, del estudio Casiello (Rosario).
El texto establece que el Impuesto por Presión sobre el Ambiente Natural y Construido grava la externalidad negativa generada por toda actividad productiva y/o de servicio que por su dimensión, ubicación, operatoria e infraestructura, ocasione impactos negativos sobre el ambiente o en la población. Estarán exentos del impuesto el transporte de granos y la producción de biodiésel.
La base imponible se medirá por una fórmula de categorización de proyectos industriales que pondera índices definidos en función del impacto negativo en el ambiente, originado por el transporte, acopio, acondicionamiento y despacho de cereales, y la categorización del establecimiento, determinada por la facturación total.
Quedan excluidos aquellos establecimientos cuya capacidad de planta utilizada fuere inferior a 25.000 toneladas anuales.
Las actividades productivas y/o de servicios alcanzadas por el impuesto cuya determinación anual no supere la suma de $ 100.000 gozarán de un sistema de promoción e incentivo, exceptuándose, por única vez, el pago del impuesto por el lapso de tres períodos fiscales consecutivos.
“El oficialismo provincial no cuenta con mayorías parlamentarias, motivo por el cual deberá gestar los acuerdos necesarios para su aprobación, tal como viene haciendo con distintos resultados en ocasiones anteriores. Por ello, resulta difícil anticipar si el proyecto saldrá aprobado sin modificaciones”, aclaró Eterovich.
Los principales cambios al Código Fiscal y la Ley impositiva que el gobierno santafecino incluyó en el proyecto de Prespuesto son, además del impuesto verde, los siguientes:
– Aumentos del Impuesto Inmobiliario rural del 25% y urbano: categorías inferiores 22% y categorías más altas 28%. Y se incrementan los importes mínimos: el rural pasa de $ 144 a $ 250, y el urbano de $ 40 a $120.
– Ampliación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sobre los alquileres de inmuebles.
Se modifica el Código Fiscal considerando gravada con Ingresos Brutos la locación de inmuebles, excepto cuando los ingresos correspondientes al locador sean generados por la locación de hasta 3 inmuebles urbanos o suburbanos cuyas unidades sean destinadas a vivienda. Esta excepción no será aplicable cuando el contrato tenga un plazo menor a 2 años, o el propietario no tenga domicilio fiscal dentro de la provincia de Santa Fe, o se trate de un fideicomiso.
Santa Fe se caracteriza por la titularidad de los inmuebles rurales en muchas partidas pequeñas provenientes de las divisiones por herencia. Muchos propietarios rurales son locadores de los predios heredados a empresarios agrícolas, pooles de siembra y fideicomisos que producen a escala. Estos propietarios rurales hasta ahora no eran gravados por Ingresos Brutos, y pasarán a tributar, al igual que los propietarios de inmuebles urbanos comerciales a la tasa del 4,5%, indicó Eterovich.
– Aumento de alícuotas de Ingresos Brutos a las actividades financieras de 6% a 7,5% y de telefonía móvil de 6% a 7%.
– Creación de un régimen simplificado de Ingresos Brutos, similar al Monotributo, al que podrán ingresar personas físicas, sucesiones indivisas, sociedades de hecho e irregulares con hasta 3 socios y cuyos ingresos anuales no superen $ 400.000.

Fuente: texto publicado por El Cronista (28/11/2013)