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Avanzan proyectos internacionales para evitar la manipulación del Impuesto a las Ganancias a nivel global

Logo ErreparLos proyectos internacionales que buscan frenar la manipulación de las rentas llevándolas a países con bajas tasas del Impuesto a las Ganancias avanzan con firmeza. Son liderados por la OCDE, de la mano del G-20 y de la Unión Europea, y tendrán efectos concretos en Argentina especialmente en lo que hace a los métodos de cálculos de ese gravamen en las operaciones globales que se conocen como “precios de transferencia”. Pero su concreción dependerá de que puedan asegurar el secreto fiscal a nivel mundial.

Las iniciativas del G-20 que se identifican como “normas BEPS”, por las siglas de Bas e Erosion and Profit Shifting, consisten en 15 acciones acordadas por la OCDE para atacar la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios entre países, explicó Fernanda Laiún, del estudio Laiún, Fernández Sabella y Smudt.

El sistema de análisis de precios de transferencia busca determinar qué pasa entre la empresa local y las empresas del mismo grupo en el exterior con el ánimo de proteger la ganancia que debería declararse en la Argentina, precisó Laiún, y agregó que “puestos en concreto a analizar las transacciones, si el contribuyente no abre su información, es muy difícil para cualquier fisco entender el por qué de las operaciones y determinar si verdaderamente se está horadando la utilidad argentina”.

Esta dificultad es aplicable a cualquier Fisco en el mundo, porque la cantidad de información que se requiere para entender las transacciones, sus motivos y los precios es enorme y además requiere de conocimiento específico que solo resulta asequible con muchos años de experiencia o con la transferencia de conocimiento voluntaria por parte del contribuyente.

Es esta necesidad de transferencia de conocimiento necesaria para emitir juicios acertados sobre las ganancias o la razonabilidad del precio y de las operaciones en sí mismas que llevó a la OCDE, junto con el G20 y la Unión Europea más muchos países alineados, a buscar una forma de hacerse de esa información.

Hoy el producto final de esa búsqueda se expresa en la propuesta de generación de información homogénea por parte de los contribuyentes en todo el mundo que permita rápidamente tener una noción acerca de dónde puede haber problemas con las ganancias y la actividad, relacionando el volumen de las transacciones con las ganancias contables y con el importe de impuestos pagados, comentó Laiún.

Además, la propuesta incluye la generación uniforme acerca del volumen y tipo de transacciones entre cada una de las empresas del grupo económico; un master file en el que se analicen las operaciones globales y se definan los métodos de determinación de los precios, y un informe “personalizado” para cada país en el que cada empresa del mismo grupo económico esté radicada analice las operaciones con detalle, en el contexto macroeconómico de ese país.

“Hay que pensar este tema como si las empresas globales tuvieran una única AFIP, por lo menos en lo que se refiere al Impuesto a las Ganancias o al menos a la primera línea de la declaración jurada del gravamen”, enfatizó la especialista.

Las nuevas declaraciones juradas y el esquema master file/personalizado por país requiere de modificaciones de las normas de cada país así como la firma de convenios de intercambio de información entre muchos países que permitan darle valor efectivo a la existencia del master file y la obligación de cada empresa de un mismo grupo de mostrar toda su información.

“Si cada país es una isla respecto de otros en términos de la información que maneja de cada contribuyente, o por lo menos una isla relativa en cuanto a que es lento o complejo acceder a su información, todo este proyecto para frenar la manipulación de las ganancias no llegará a buen puerto”, dijo Laiún.

Por eso, es esperable que en el futuro cercano sean modificadas las normas de precios de transferencia para que sean receptoras del enfoque global junto con la firma de convenios de intercambios de información.

No es un tema menor que la transparencia que los fiscos pretenden desde los contribuyentes en cuanto a exteriorizar su flujo de bienes, servicios y dinero a nivel global implica el manejo de información confidencial y sensible.

“El manejo de información confidencial de los contribuyentes transforma a los fiscos en custodios de esa información y demanda un manejo extremadamente cauteloso y secreto de la misma que no puede ser sometido a la discrecionalidad de los funcionarios de turno”, subrayó Laiún.

“En la naturaleza de la información que los fiscos necesitan y a la que pretenden acceder con las propuesta BEPS está la principal dificultad para su obtención, que si puede ser salvada, será a través de convenio o tratados para el intercambio de información que brinden garantías a los contribuyentes que sean sometidos a sus regulaciones”, concluyó la especialista.

Fuente: Texto publicado por El Cronista (14/12/2015)

Seleccionado por: Editorial Errepar