Participaciones societarias: 3 aspectos a tener en cuenta

por

Cynthia L. Sleiman

La RG (AFIP) 4697 sustituye el régimen de información relacionado con las participaciones societarias o equivalentes, registración inmediata operaciones de transferencias y/o cesiones de títulos acciones y otras participaciones y de actualización de autoridades societarias.

Así es que surgen varias consultas relacionadas con los conceptos establecidos por el régimen de información, las cuales desarrollaremos a continuación:

Beneficiario final: Se considera beneficiario final a la persona humana que posea el capital o los derechos de voto de una sociedad, persona jurídica u otra entidad contractual o estructura jurídica o que por cualquier otro medio ejerza el control directo o indirecto de dicha persona jurídica, entidad o estructura.

También la norma establece que cuando no se pueda identificar a la persona humana que reviste la condición de beneficiario final, se deberá informar como tal al presidente, socio gerente, administrador o máxima autoridad de dicho sujeto, sin perjuicio de las facultades de la AFIP para verificar y fiscalizar las causas que llevaron al incumplimiento de la identificación del “beneficiario final”.

En los casos en los que el sujeto informante comercialice su capital en bolsas de valores o mercados bursátiles oficiales con cotización pública, deberá informar únicamente como “beneficiario final” a las personas humanas titulares o tenedores del capital que posean como mínimo un 2% de la composición accionaria o una valuación de dicha participación mayor al equivalente a $ 50.000.000, considerados al 31/12 del año que se informa, lo que sea menor entre ambos parámetros; o, en su defecto, deberá informar como tales a aquellas personas humanas que por otros medios ejerzan el control final, directo o indirecto.

Lo mismo pasará para el caso de identificar al beneficiario final por parte de los fondos comunes de inversión, comercialicen o no sus cuotapartes en bolsas de valores o mercados bursátiles oficiales con cotización pública.

Rentas pasivas: se consideran como tales a las rentas pasivas consideradas por la ley del impuesto a las ganancias y su decreto reglamentario, según el siguiente detalle:

Dividendos y cualquier otra forma de distribución de utilidades provenientes de participaciones en sociedades o cualquier tipo de ente, contrato, arreglo o estructura análoga del exterior o del país. No se considerará renta pasiva el valor patrimonial proporcional devengado o cualquier otro reconocimiento contable del incremento de valor en tales participaciones, excepto que se tratara de sociedades de inversión (holdings) cuya única actividad o actividad principal sea la participación en otras sociedades o entidades, sin perjuicio de la gravabilidad de tales ganancias conforme a las disposiciones del artículo 293 de este decreto.

Intereses o cualquier tipo de rendimiento producto de la colocación de capital.

Regalías o cualquier otra forma de remuneración derivadas de la cesión del uso, goce o explotación de la propiedad industrial e intelectual, asistencia técnica, derechos de imagen y cualquier otro activo intangible o digital, excepto que pueda demostrarse fehacientemente que tales activos han sido desarrollados total o sustancialmente por el ente del exterior que las recibe.

– Rentas provenientes del arrendamiento o cesión temporal de bienes inmuebles, salvo que la entidad controlada tenga por giro o actividad principal la explotación de inmuebles.

– Rentas derivadas de operaciones de capitalización y seguro, que tengan como beneficiaria a la propia entidad, así como las rentas procedentes de derechos sobre su transmisión, excepto que el ente del exterior que las reciba sea una entidad aseguradora autorizada a operar como tal por la normativa vigente en el país en que se encuentre constituida, domiciliada o ubicada.

– Rentas que provengan de instrumentos financieros derivados, excepto operaciones de cobertura, o rentas provenientes de operaciones de compraventa de divisas.

– Resultados derivados de la enajenación de acciones, valores representativos y certificados de depósito de acciones y demás valores, cuotas y participaciones sociales -incluidas cuotapartes de fondos comunes de inversión y certificados de participación de fideicomisos financieros y cualquier otro derecho sobre fideicomisos y contratos similares-, monedas digitales, títulos, bonos y demás valores, excepto que el ente del exterior que los recibe sea una entidad bancaria o financiera que se encuentre regulada por las autoridades del país en que se encuentre constituida, domiciliada o ubicada.

– Resultados provenientes de la enajenación de otros bienes o derechos que generen las rentas indicadas en los incisos precedentes o de bienes de uso que se encuentren afectados a la generación de tales rentas, así como la cesión de cualquier tipo de derechos respecto de ellos.

Se aclara que los ingresos brutos a considerar serán aquellos que surjan del último balance comercial cerrado con anterioridad al 31 de diciembre de cada año o los obtenidos durante el respectivo año calendario de tratarse de sujetos que no confeccionan balances comerciales.

¿Qué se entiende por control directo o indirecto?

Si bien no está dicho con precisión en la norma, tal como señalan algunos autores, podemos hacer referencia a los siguientes conceptos establecidos en la ley 19550:

“Art. 33 – Sociedades controladas

Se consideran sociedades controladas aquellas en que otra sociedad, en forma directa o por intermedio de otra sociedad a su vez controlada:

1. posea participación, por cualquier título, que otorgue los votos necesarios para formar la voluntad social en las reuniones sociales o asambleas ordinarias;

2. ejerza una influencia dominante como consecuencia de acciones, cuotas o partes de interés poseídas, o por los especiales vínculos existentes entre las sociedades.

Sociedades vinculadas

Se consideran sociedades vinculadas (…) cuando una participe en más del diez por ciento (10%) del capital de otra. La sociedad que participe en más del veinticinco por ciento (25%) del capital de otra deberá comunicárselo a fin de que su próxima asamblea ordinaria tome conocimiento del hecho”.